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Urología

PODRÁS SABER TODO SOBRE HBP, CÁNCER DE PRÓSTATA, PROSTÁTASIS CRÓNICA, CÁNCER DE RIÑÓN, PIEDRAS EN EL RIÑÓN E INCONTINENCIA URINARIA FEMANINA.

HBP o Híperplasia Benigna de Próstata

¿Qué es la próstata?

La próstata es un órgano glandular que forma parte del sistema reproductivo masculino. El tamaño es, de manera aproximada, el de una castaña y el peso de unos 25-30 gramos en su estado natural. Está situada debajo de la vejiga y enfrente del recto. La próstata rodea parte del conducto de la uretra por el que circula la orina y el semen hasta el pene. A los lados de la glándula prostática se encuentran las vesículas seminales que producen la mayor parte del líquido seminal. La próstata contiene las células que producen parte del líquido seminal que se encarga de proteger y nutrir a los espermatozoides.

¿Qué es el HPB o Hiperplasia benigna de próstata?

Es una de las enfermedades más comunes de la próstata. Se trata de un crecimiento anormal no cancerígeno de la glándula prostática que sufren los hombres en el procedimiento natural de envejecimiento. También recibe otros nombres como hipertrofia benigna de la próstata y obstrucción benigna de la próstata.

La Hiperplasia Benigna de Próstata es el problema médico más común en hombres mayores de 50 años. Los síntomas rara vez se manifiestan antes de los 40 años, pero entre los 51 y 60 años de edad, afecta al 50% de los hombres, aumentando hasta el 90% en los mayores de 80 años.

Causas

Existen ciertas dudas sobre las causas de la Hiperplasia Benigna de Próstata. Se entiende de forma general que están relacionadas con el envejecimiento y algunos factores hormonales que desempeñan un papel fundamental en el crecimiento anómalo de las células que componen la glándula prostática. Resulta al menos curioso que la Hiperplasia Benigna de Próstata no se desarrolla en aquellos hombres a los que se le quitaron los testículos antes de la pubertad. No menos curioso es que esta enfermedad sólo se desarrolla en dos especies: el hombre y el perro. No se han encontrado casos en otras especies animales.

Factores hormonales. A lo largo de la vida, los hombres producen testosterona, una hormona masculina, así como también pequeñas cantidades de estrógeno, hormona femenina. Con el envejecimiento, la cantidad de testosterona activa en sangre decrece, lo que deja una mayor proporción de estrógeno. Algunos estudios científicos sugieren que esta Hiperplasia Benigna de Próstata puede ocurrir porque esta mayor proporción de estrógeno dentro de la próstata incrementa las sustancias que promueven el crecimiento de las células prostáticas.

Otra teoría se enfoca en la Dihidrotestosterona (DHT), una hormona masculina que desempeña una función en el desarrollo y crecimiento prostático. Algunos estudios han indicado que incluso con niveles bajos de testosterona en sangre, los hombres mayores continúan produciendo y acumulando niveles altos de Dihidrotestosterona (DHT). Esta acumulación de DHT puede alentar a las células prostáticas a continuar creciendo. Estudios científicos han confirmado que aquellos hombres que no producen DHT no desarrollan Hiperplasia Benigna de Próstata.

Síntomas

La obstrucción de la uretra.
Aquellos derivados del trabajo que realiza la vejiga para compensar la obstrucción.

El primer síntoma que aparece en una fase temprana es la obstrucción paulatina de la vejiga. El aumento de la próstata comienza a bloquear la salida de la orina. A medida que aumenta esta obstrucción, comienzan a aparecer un cúmulo de síntomas conocidos como prostatismo. Esta obstrucción se asocia a una disminución de la distensibilidad vesical. Los síntomas irritativos suelen ser el reflejo de las contracciones involuntarias de la vejiga cuando no es capaz de compensar la resistencia causada por el aumento de la próstata al flujo urinario. Los principales síntomas que hacen que el paciente acuda a consulta son los siguientes:

  • Frecuencia urinaria: miccionar ocho o más veces al día.
  • Urgencia urinaria: incapacidad de aguantar la orina.
  • Problemas para iniciar la micción.
  • Disminución o debilidad del flujo urinario.
  •  Goteo postmiccional.
  • Nicturia: levantarse frecuentemente por la noche a orinar.
  • Retención urinaria.
  • Incontinencia urinaria.
  • Dolor después de la eyaculación o la micción.
  • Orina con un color u olor poco habitual.

Complicaciones en la sintomatología de la Hiperplasia Benigna de Próstata

La mayoría de los hombres con Hiperplasia Benigna de Próstata no desarrollan estas complicaciones, sin embargo hay que tenerlo en consideración ya que pueden derivar en problemas serios de salud.

Algunas de las complicaciones que pueden aparecer son las siguientes:

Retención urinaria grave. Se considera grave cuando existe una imposibilidad de orinar pese a tener a vejiga llena. Esto se produce cuando el crecimiento de la próstata tapona completamente la uretra impidiendo la evacuación. El tratamiento pasa por sondar al paciente para que pueda evacuar.
Retención urinaria crónica o de larga duración.
Sangre en la orina (hematuria). Hay muchas causas que puedan provocar este sangrado inusual en la orina y una de esas causas puede ser la Hiperplasia Benigna de Próstata.
 Infecciones en el tracto urinario. Al no poder evacuar de manera adecuada la orina almacenada en la vejiga se favorece la proliferación de gérmenes en la orina que puedan provocar una infección.
Daños en la vejiga.
Piedras en el vesícula.
Daños en los riñones. Puesto que no se vacía bien la vejiga, la orina se acumula y puede afectar a los riñones de forma indirecta.

Si aparece alguna de las siguientes complicaciones hay que acudir a un médico inmediatamente.

El tamaño de la próstata no siempre determina la severidad de la obstrucción o los síntomas. Algunos hombres que tienen próstatas hipertrofiadas no sufren de una obstrucción y tienen pocos síntomas, mientras que otros hombres que tienen la próstata menos desarrollada sufren una obstrucción severa y muchos de los síntomas asociados. Menos de la mitad de los hombres con una Hiperplasia Benigna de Próstata sufren de síntomas derivados.

Algunos hombres no son conscientes de que tienen una obstrucción hasta que no pueden orinar. Esta obstrucción grave puede en ocasiones ser causada por la toma de medicamentos para el resfriado o la alergia que contienen anticongestivos como derivados de la efedrina y la oximetazolina. Uno de los posibles efectos secundarios de estos medicamentos pueden impedir que el cuello de la vejiga se relaje y suelte la orina. Algunos medicamentos que contienen antiestamínicos, como la difenhidramina, pueden debilitar la contracción de los músculos de la vejiga y causar la retención urinaria, la dificultad y el dolor durante la micción. Algunos hombres con una obstrucción en la uretra pueden sufrir una retención urinaria debido al consumo de alcohol, las temperaturas frías y un largo periodo de inactividad.

En cualquier caso, todo depende de la capacidad de adaptación que tenga la vejiga para luchar contra la obstrucción que conlleva el crecimiento excesivo de la próstata. Todo aquello que reduzca el tamaño de la próstata será de gran ayuda para el alivio de la sintomatología del paciente.

Diagnóstico

  1. Historial médico:

Evaluar el historial médico personal y familiar es lo primero que el doctor tendrá en cuenta en el diagnóstico de la Hiperplasia Benigna de Próstata. Algunas de las preguntas más frecuentes son las siguientes:

Qué síntomas se presentan.
Cuándo empiezan los síntomas y con qué frecuencia ocurren.
Si se ha tenido algún síntoma recurrente de infecciones en el tracto urinario.
Medicación que se toma.
Cantidad de líquido que se ingiere al día.
Hábitos de consumo de cafeína y alcohol.
Otras posibles enfermedades y operaciones significativas.

       2. Examen físico:

El examen físico puede ayudar a diagnosticar la Hiperplasia Benigna de Próstata. Con frecuencia se suele examinar lo siguiente:

Secreción de la uretra.
Nódulos linfáticos agrandados o blandos en la ingle.
Un escroto hinchado o sensible.

El doctor suele comprobar mediante pequeños golpes ciertas áreas especificas del cuerpo y realizar un examen rectal digital.

El examen rectal es un examen físico de la próstata que consiste en palpar con un dedo enguantado y lubricado la parte de la próstata que se encuentra más cercana al recto. Con el fin de que la revisión sea más cómoda se le pide al paciente que se coloque en posición fetal sujetándose las rodillas pegadas contra el pecho. Se trata de una exploración ambulatoria que se realiza en la consulta y no requiere de anestesia. Este examen rectal ayuda al médico a comprobar si la próstata está hipertrofiada o sensible o si tiene cualquier otra anomalía que requiera más pruebas. Este examen rectal es una práctica común que se realiza como una rutina en aquellos pacientes mayores de 40 años, tanto si tienen algún tipo de problema urinario o no.

3. Pruebas médicas:

Test de Orina: Esta prueba requiere de una muestra de orina. El paciente recoge esta muestra en un contenedor especial provisto en consulta por el médico o adquirido en una farmacia. Esta muestra se envía a un laboratorio para su análisis. En el laboratorio, el técnico introduce una varilla de papel tratado químicamente en la orina. Los cambios de color en esta varilla muestra los diversos factores a analizar, como por ejemplo la existencia de una infección.

Análisis del antígeno específico de la sangre PSA: Esta prueba requiere de una muestra de sangre. El paciente recoge esta muestra en un contenedor especial provisto en consulta por el médico o adquirido en una farmacia para enviarlo a analizar al laboratorio. Las células prostáticas crean una proteína llamada PSA. Muchas de las enfermedades relacionadas con la próstata elevan el número de PSA en sangre por lo que es un buen indicador de la existencia de un problema, aunque no resulta muy útil para interpretar qué tipo de problema es.

Estudio Urodinámico: Este estudio urodinámico incluye varios procedimientos que evalúan el almacenamiento y liberación de la orina por parte de la vejiga y la uretra. Algunos estudios de este tipo requieren anestesia, mientras que otros no. La mayoría de estos estudios se enfocan en la habilidad de la vejiga para mantener la orina y soltarla de una manera ininterrumpida y completa. Algunos de estos procedimientos son:

Uroflujometría: Mide la rapidez de la vejiga para soltar la orina.

Residuo posmiccional: Evalúa la cantidad de orina que permanece en la vejiga después de la micción.

Flujo reducido de orina: Mide la obstrucción de orina provocada por la Hiperplasia Benigna de Próstata.

Citoscopia: Este procedimiento utiliza un instrumento llamado citoscopio que permite observar la uretra y la vejiga. El urólogo inserta el citoscopio a través de la apertura del tracto urinario que se encuentra en la punta del pene. La citoscopia requiere de anestesia local, aunque en algunos casos se requiere de anestesia general para poder realizar esta prueba. El urólogo puede utilizar esta citoscopia para medir el nivel de obstrucción así como la existencia de piedras en el tracto urinario.

Ecografía transrectal: La ecografía transrectal utiliza un emisor de ultrasonidos que permite observar los órganos internos, creando imágenes de la zona estudiada por medio de unos dispositivos especiales.

Tratamientos

En la actualidad, existen numerosos procedimientos para tratar la Hiperplasia Benigna de Próstata, pero entre todos ellos, la tecnología láser se ha consolidado como el mejor tratamiento para estas patologías. El problema residía en la imposibilidad de tratar con esta tecnología las próstatas de mayor tamaño por la potencia y configuración de los láseres existentes. Este problema se ha resuelto con la aparición del nuevo Láser CyberTulio de 200W y con su novedosa fibra de disparo frontal. No sólo permite tratar las próstatas que por su tamaño no podían ser tratadas mediante láser, sino que permite realizar técnicas modernas como la enucleación y vaporesección prostática.

  1. Enucleación prostática con Láser CyberTulio de 200W del Instituto Láser Medical Rent:

La enucleación prostática con Láser CyberTulio consiste en eliminar el adenoma o tejido prostático agrandado que está causando la obstrucción de la vejiga. Mediante la fibra de disparo frontal específica, se separa de las paredes de la próstata este tejido que se empuja a la vejiga en pequeños trozos para su posterior evacuación.

La energía calorífica del láser se utiliza para eliminar el adenoma, pero igual de importante es que el calor que desprenden estos láseres sirve para coagular los vasos sanguíneos de la zona tratada y evitar así el sangrado de la cirugía o que éste sea mínimo. Esta alta capacidad de hemostasia es la que aporta las mayores ventajas a este tipo de cirugía, pues permite un sondaje menor y una estancia hospitalaria mínima (entre 12 y 24 horas).

Otra de las ventajas de esta técnica es el alivio inmediato de los síntomas provocados por esta Hiperplasia Benigna de Próstata. El paciente notará después de la intervención una mejora del bienestar. La mayoría de los pacientes recuperan su actividad normal a los dos o tres días de la intervención.

Cabe destacar que mediante estos procedimientos se suprimen casi de manera total los efectos secundarios que podían surgir tras una operación tradicional de la próstata. El paciente no sufrirá incontinencia ni disfunción eréctil tras el procedimiento. Estudios demuestran que tras esta intervención no se muestran ninguno de estos síntomas tras quince años de seguimiento de pacientes tratados, como tampoco suelen darse casos de recurrencia. Los pacientes no requieren una intervención posterior tras el tratamiento.

       2. Vaporesección prostática con Láser CyberTulio de 200W del Instituto Láser Medical Rent:

La vaporesección prostática es una mejora de la técnica de la resección transuretral. Resulta un tratamiento idóneo para aquellas próstatas de mayor tamaño, ya que consigue eliminar casi la totalidad del tejido prostático agrandado.

La intervención consiste en el corte de pequeños fragmentos del edenoma. Esta técnica permite recuperar y extraer parte del tejido para su posterior análisis (se puede realizar una biopsia sobre este tejido para descartar o detectar otras patologías).

Al igual que en la enucleación prostática, se aprovecha el efecto hemostático del Laser CyberTulio de 200W. Este efecto anticoagulante es clave en la posterior recuperación del paciente. También cabe destacar junto a la ausencia de sangrado, la rapidez de esta operación, que suele durar entre 35 y 45 minutos.

3. Vaporización prostática con el láser CyberTulio 200W del Instituto Láser Medical Rent:

Como pioneros en el tratamiento de la Hiperplasia Benigna de Próstata con técnicas láser, en el Instituto Laser Medical Rent contamos con todos los láseres del mercado, desde el láser Holmio hasta el Laser Verde de 180 W.

Hasta la aparición del láser CyberTulio, que permite aplicar las técnicas de la enucleación y la vaporesección a las próstatas incluso de mayor tamaño, se utilizaba el Láser Verde de 180 W para aplicar una vaporización de los tejidos prostáticos agrandados o adenomas. Todavía es una técnica que se puede aplicar con mínimas complicaciones a aquellas próstatas de menor tamaño. Con el láser CyberTulio de 200W se puede realizar esta técnica con una mayor precisión y en un tiempo menor, duplicando el número de gramos por minutos vaporizados con los anteriores láseres.

Mediante este procedimiento, se introduce un cistoscopio en la uretra. Se utiliza agua esterilizada para crear un flujo de irrigación. La aplicación del láser a los tejidos seleccionados permite la vaporización de estos adenomas que se eliminan a través del sistema de irrigación continua.

El efecto calorífico del láser también permite una fotocoagulación de los vasos sanguíneos, por lo que casi desaparece el riesgo de sangrado. Los efectos secundarios se minimizan para el paciente (estudios muestran que sólo el 1% desarrolla algún síntoma asociado a la incontinencia urinaria o la disfunción eréctil). El ingreso hospitalario es mínimo (máximo 24 horas). El tiempo de recuperación del paciente no suele superar los tres días.

Con esta vaporización, el paciente empezará a notar inmediatamente que los síntomas asociados mejoran y una importante mejoría en el flujo urinario (200%). Estos resultados se mantienen en el tiempo y no se suele requerir otra nueva operación de próstata.

Otros tratamientos

Cambios en el estilo de vida

Algunos de estos cambios recomendables son los siguientes:

  • Reducir la ingesta de líquidos, sobre todo antes de salir o antes de dormir.
  • Evitar o reducir la ingesta de alcohol o bebidas con cafeína.
  • Evitar o controlar el uso de medicamento como descongestivos, antiestamínicos, antidepresivos o diuréticos.
  • Entrenar la vejiga para mantener la orina por periodos de tiempo más prolongados.
  • Ejercitar los músculos del suelo pélvico.
  • Prevenir o tratar el estreñimiento.

Medicación

Un urólogo puede prescribir medicación que ralenticen o reduzcan el crecimiento de la próstata o aquellos síntomas asociados a la Hiperplasia Benigna de Próstata. Alguna medicación que suele utilizarse en estos casos:

  • Bloqueadores alfa. Éstos relajan los músculos de la próstata y el cuello de la vejiga para mejorar el flujo de orina y reducir la obstrucción de la vejiga.
  • Inhibidores de la fosfodiesterasa 5. Los urólogos prescriben esta medicación principalmente para los problemas de disfunción eréctil. El Tadalafil pertenece a esta clase de medicamentos y puede reducir los síntomas del tracto urinario relajando sus músculos. En la actualidad se están realizando numerosos estudios para determinar la posible función de los medicamentos para la disfunción eréctil en un tratamiento a largo plazo de la Hiperplasia Benigna de Próstata.
  • Inhibidoress de la 5-alfa reductasa. Estos medicamentos bloquean la producción de ihidrotestosterona (DHT), la cual se acumula en la próstata y puede causar el crecimiento de ésta. Estos medicamentos pueden evitar el crecimiento de la próstata y en algunos hombres pueden hasta encogerla. Esta medicación actúa de manera más lenta que los bloqueadores alfa y sólo es útil en aquellos casos de un crecimiento moderado de la próstata.

Procedimientos mínimamente invasivos

Se han desarrollado un gran número de procedimientos mínimamente invasivos que mitigan los síntomas de la Hiperplasia Benigna de Próstata en aquellos casos en los que la medicación no resulta efectiva, ya sea porque no supone una mejoría en el paciente desde un principio o porque ha dejado de ser efectiva en el tiempo durante un tratamiento prolongado. Estos procedimientos son los siguientes:

Ablación transuretral con aguja (TUNA). Este procedimiento utiliza el calor generado por radiofrecuencia para destruir el tejido prostático. Un urólogo insertará un citoscopio a través de la uretra hasta la próstata. Las agujas envían radiofrecuencia que calienta y destruye los tejidos prostáticos seleccionados.
Termoterapia transuretral con microondas (TTUM). Este procedimiento utiliza microondas para destruir el tejido prostático. El urólogo inserta un catéter a través de la uretra hasta la próstata y un dispositivo envía microondas a través del catéter para calentar las porciones de la próstata seleccionadas. La temperatura dentro de la próstata es lo suficientemente alta como para destruir estos tejidos. Sistemas de enfriamiento protegen el tracto urinario durante el procedimiento.
Ultrasonidos focalizados de alta intensidad. Para este procedimiento, el urólogo inserta un catéter especial para ultrasonidos a través del recto hasta alojarlo cerca de la próstata. Las ondas de ultrasonido calienta y destruyen el tejido prostático.
Electrovaporización transuretral (TUVP). Mediante este procedimiento, el urólogo inserta un resectoscopio a través de la uretra para alcanzar la próstata. Un electrodo unido al resectoscopio se mueve a través de la superficie de la próstata y transmite una corriente eléctrica que vaporiza el tejido prostático. El efecto de vaporización causado por esta técnica ayuda a cerrar los vasos sanguíneos, lo cual reduce el riesgo de sangrado.
Termoterapia inducida por agua (WIT). Este procedimiento utiliza agua caliente para destruir el tejido prostático. El agua caliente fluye a través de un catéter lo que hace que caliente y destruya los tejidos prostáticos circundantes.
Inserción de un stent prostático. Este procedimiento requiere de la inserción de un pequeño dispositivo llamada stent prostático en la parte de la uretra estrechada a consecuencia del crecimiento de la próstata. Una vez colocado, este dispositivo se expande como un muelle y empuja el tejido prostático ampliando la uretra. Estos dispositivos pueden ser temporales o permanentes. Normalmente se utiliza este procedimiento sólo para aquellos casos en los que el paciente no pueda, por cualquier circunstancia, tolerar o ser apto para cualquier otro procedimiento.

Estos procedimientos mínimamente invasivos pueden destruir el tejido de la próstata o ampliar la uretra, lo cual puede ayudar a mitigar la obstrucción y retención urinaria causada por la Hiperplasia Benigna de Próstata.

Los urólogos realizan procedimientos mínimamente invasivos utilizando métodos transuretrales, lo cual supone la inserción de un catéter –tubo fino y flexible- o un citoscopio a través de la uretra para alcanzar la próstata. Estos procedimientos pueden requerir anestesia local o general. Aunque la destrucción de estos tejidos prostáticos que causan los síntomas puede mitigar muchos de los síntomas de la Hiperplasia Benigna de Próstata, no cura definitivamente la patología. El urólogo determinará el procedimiento basándose en los síntomas del paciente y su salud general.

Cirugía como tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata

Para un tratamiento a largo plazo de la Hiperplasia Benigna de Próstata, el urólogo puede recomendar cirugía como tratamiento. Se recomienda la cirugía cuando:

La medicación o los procedimientos mínimamente invasivos no sean efectivos.
Los síntomas sean especialmente molestos o severos.
Surjan complicaciones.

Los procedimientos quirúrgicos para la Hiperplasia Benigna de Próstata incluyen:

La resección transuretral de próstata (TURP). En este procedimiento el urólogo inserta un resectoscopio a través de la uretra para alcanzar la uretra y cortar piezas del tejido prostático. Un líquido especial trasporta los trozos de tejido a la vejiga para que el urólogo evacúe estos tejidos al final del procedimiento.
La cirugía láser. Mediante esta cirugía el urólogo utiliza un láser para destruir el tejido prostático. El urólogo utiliza un citoscopio para introducir la fibra láser a través de la uretra hasta la próstata. El láser destruye el tejido prostático. El riesgo de sangrado es menor que los otros procedimientos ya que el láser sella los vasos sanguíneos a la vez que elimina el tejido prostático.
Prostatectomía abierta. En la prostatectomía, el urólogo realiza una incisión o corte a través de la piel para alcanzar la próstata. El urólogo puede eliminar todo o parte de la próstata a través de la incisión. Se utiliza esta cirugía para casos extremadamente graves o complicaciones muy graves, como un daño en la vejiga que tiene que solucionarse. La prostatectomía abierta requiere de anestesia general y una hospitalización mayor que con otros procedimientos quirúrgicos. También el periodo de recuperación es mayor, normalmente entre 3 y 6 semanas. Los tres procedimientos utilizados para la prostatectomía abierta son la prostatectomía radical retropúbica, suprapúbica y perineal.
Incisión transuretral de la próstata (TUIP). El TUIP es un procedimiento quirúrgico para ampliar la uretra. El urólogo amplia la uretra haciendo pequeños cortes en la próstata y en el cuello de la vejiga. Se considera que este método aporta los mismos beneficios que el TURP pero con menos efectos secundarios. Después de la cirugía, tanto la próstata como la uretra y los tejidos de alrededor pueden estar irritados e hinchados, lo que puede provocar retención urinaria. Para prevenirlo, el urólogo suele introducir un catéter Foley para drenar la orina de la vejiga. Este catéter tiene un pequeño globo que se introduce en la vejiga y se llena con agua esterilizada para mantenerlo ahí durante el tiempo necesario. Algunas veces este catéter provoca espasmos recurrentes y dolorosos que dificultan el control de la vejiga después de la cirugía, aunque terminan cesando con el tiempo. Para prevenirlos, el urólogo puede prescribir algunos medicamentos para relajar los músculos de la vejiga.

El urólogo realiza estas cirugías utilizando el método transuretral, excepto cuando se trata de una prostatectomía abierta. Para estos procedimientos, los pacientes requieren de anestesia local o general y en algunas ocasiones ingreso hospitalario.

El urólogo puede prescribir antibióticos antes o justo después de la cirugía para prevenir una infección. Algunos urólogos sólo prescriben los antibióticos cuando se presenta la infección. Justo después de una cirugía, el urólogo puede insertar un catéter especial, llamado catéter Foley, a través de la apertura del pene para drenar la orina de la vejiga.

Por lo general, el doctor toma decisiones para el tratamiento de la Hiperplasia Benigna de Próstata basándose en parámetros como la intensidad de los síntomas, cómo estos síntomas afectan el día a día del paciente y siempre tomando en cuenta las preferencias del paciente.

Algunos hombres pueden no necesitar tratamiento por una próstata hipertrofiada de manera moderada a menos que los síntomas sean molestos y afecten, de alguna manera, su calidad de vida. En estos casos, se puede tomar una decisión de tratamiento o acordar con el paciente un seguimiento mayor hasta que los síntomas presenten un riesgo para su salud, en los que el urólogo decidirá el tratamiento recomendado para el paciente teniendo en cuenta las consideraciones anteriores y las circunstancias personales y específicas del paciente.

Cáncer de próstata

¿Qué es el cáncer de próstata?

En la próstata se encuentran distintos tipos de células, pero la mayoría de los cánceres de próstata se desarrollan en las células de las glándulas (las células que desarrollan el fluido prostático que se añade al semen). El nombre médico para el cáncer que se desarrolla en estas células glandulares se llama adenocarcinoma. Este cáncer supone más del 95% de los posibles cánceres prostáticos.

Otros tipos de cáncer que también empiezan en la glándula prostática incluyen: Sarcomas, Carcinomas, Tumores neuroendocrinos, Carcinomas de células transicionales. Aunque existe la posibilidad de contraer este tipo de cánceres, son tan raros que se consideran residuales. En casi todos los casos, cuando existe un cáncer de próstata se trata de un adenocarcinoma.

El cáncer de próstata es uno de los tipos más comunes de cáncer en hombres. Como norma general el cáncer de próstata tiene un crecimiento lento y no suele extenderse más allá de la próstata, por lo que su tratamiento es seguro y no suele causar complicaciones mayores y serias, sobre todo si se detecta en una fase temprana del crecimiento. El problema reside en que en esta fase previa no suele mostrar síntomas, por lo que para su detección es necesario que sea el paciente el que de una manera proactiva se realice pruebas. Con un sencillo análisis de orina PCA3 se podría realizar de forma sencilla y rápida en la consulta de su urólogo.

Algunos cánceres de próstata pueden crecer y extenderse rápidamente, pero la mayor parte de ellos se desarrollan de una forma lenta. De hecho, numerosos estudios sobre autopsias muestran que muchos hombres mayores (también jóvenes) que mueren por otras causas han padecido un cáncer de próstata durante muchos años sin tener constancia de ello. En muchas ocasiones ni sus médicos conocían la existencia de éstos.

La edad media de diagnóstico del cáncer de próstata es a los 66 años y suele ser raro un diagnóstico antes de los 40 años. Sobre la mortalidad, sólo 1 de cada 38 pacientes morirá debido a un cáncer de próstata. Pese a su frecuencia, la tasa de mortalidad es muy baja.

Posibles condiciones previas al cáncer de próstata

Aunque no se sabe con seguridad, algunos estudios consideran que el cáncer de próstata comienza con algunas condiciones previas.

  1. Neoplasia intraepitelial prostática (PIN)

En esta enfermedad, hay cambios microscópicos apreciables de las células glandulares, pero las células anormales no parecen desarrollarse y crecer en otras partes de la próstata (como las células cancerígenas hacen). Basándose en los patrones de cómo se desarrollan estas células anormales, se clasifican en:

  • PIN de grado bajo: los patrones de las células prostáticas parecen normales.
  • PIN de grado alto: estos patrones celulares se muestran anormales.

La neoplasia intraepitelial prostática (PIN) comienza a aparecer en algunos hombres sobre los 20 años. A la edad de 50 años casi la mitad de los hombres padecen esta neoplasia intraepitelial prostática de nivel bajo. El desarrollo de este PIN de grado bajo, a pesar de ser muy común no lleva acarreado el desarrollo posterior de un cáncer de próstata. La importancia y relación entre el PIN de grado bajo y el desarrollo no está del todo claro, por lo que no suele tener en cuenta en biopsias y seguimientos posteriores a ésta.

Otro caso diferente son aquellos en los que se encuentra una neoplasia intraepitelial prostática de grado alto, ya que existe un 20% de probabilidad de desarrollar un cáncer posterior en cualquier parte de la próstata. En los casos en que tras una biopsia se detecta un PIN de grado alto, se suele hacer un seguimiento mayor del paciente y el médico aconseja repetir la biopsia, especialmente si la biopsia original no tomó muestras de todas las partes de la próstata.

  1. Atrofia inflamatoria proliferativa de la próstata (PIA)

En la atrofia inflamatoria proliferativa de la próstata las células aparecen con un tamaño menor al normal y existen signos de inflamación en el área. Algunos investigadores consideran que esta atrofia proliferativa de la próstata pueden conducir a una neoplasia intraepitelial prostática de grado alto o directamente a un cáncer de próstata.

Síntomas

Problemas urinarios. Flujo urinario lento o débil o la necesidad de miccionar con más frecuencia, especialmente por la noche.
Sangrado en la orina.
Disfunción eréctil. Problemas para tener o mantener una erección.
Sangrado en el semen.
Dolor de huesos.
Dolor en la espalda, caderas o pelvis que no remite.
Debilidad o entumecimiento en las piernas o pies.
Pérdida de control en la vejiga o los intestinos si el cáncer está presionando sobre la médula espinal.
Problemas para vaciar la orina completamente.
Dolor o ardor mientras se orina.
Falta de aliento, taquicardias, mareos, palidez o sentimiento de estar constantemente cansado, que puede ser debido a la anemia causada por el cáncer.

Algunos de estos síntomas pueden estar causados por otras enfermedades. Por ejemplo, los problemas de flujo urinario son más a menudo causados por una Hiperplasia Benigna de Próstata. En cualquier caso es muy aconsejable que visite a su urólogo para comentarle estos síntomas y que pueda realizar un diagnóstico y un tratamiento, si fuera necesario, lo antes posible.

Factores de Riesgo

Se entiende por factor de riesgo todo aquello que afecta la oportunidad de contraer una enfermedad, en este caso el cáncer de próstata. Los factores de riesgo son diferentes dependiendo del tipo de cáncer. Algunos son circunstanciales y pueden eliminarse, como el tabaquismo, mientras que otros atienden a factores como la edad o el historial médico y no puede cambiarse.

Los factores de riesgo, por sí mismos, no son determinantes, no pueden contar la historia completa de esa persona y, por tanto, no determinan lo que sucederá. Es decir, personas con varios factores de riesgo nunca llegan a desarrollar el cáncer mientras que otras con ningún factor de riesgo sí pueden llegar a desarrollarlo.

Todavía no se comprenden la causas que pueden provocar un cáncer de próstata, pero algunos investigadores han encontrado diversos factores que pueden incrementar la probabilidad y el riesgo de que una persona contraiga un cáncer de próstata.

Prevención del cáncer de próstata

Debido a que la causa exacta que lo provoca se desconoce, en la actualidad no es posible prevenir la mayoría de los casos de esta enfermedad. Hay factores de riesgo como el historial familiar o la edad que no se pueden controlar, pero existen otros agentes sobre los que hay un mayor conoimiento y que se pueden estudiar con el objetivo de minimizar el riesgo de padecer un cáncer de próstata.

Peso, actividad física y dieta

Los mejores consejos para la prevención del cáncer de próstata son:

  • Comer frutas y verduras variadas cada día.
  • Ser físicamente activo. Practicar deporte todos los días.
  • Mantenerse e un peso adecuado y sano.

Numerosos estudios han demostrado que una actividad física regular reduce el riesgo de un cáncer de próstata. Una actividad física vigorosa tiene grandes efectos, sobre todo para prevenir un estado avanzado de este cáncer de próstata.

Diversos estudios sugieren que la ingesta diaria de altas cantidades de ciertos vegetales (entre los que se incluye el tomate, la coliflor, el repollo, el brócoli, la lombarda, soja, judías y otras legumbres) y pescados disminuyen el riesgo de desarrollar un cáncer de próstata.

Algunos estudios sugieren que una gran ingesta de productos lácteos o de calcio puede aumentar el riesgo de desarrollar un cáncer de próstata. Estos estudios no son concluyente y las ventajas del consumo de estos productos para la salud general están más que demostrado, por lo que en Laser Medical Rent recomendamos un consumo moderado de estos productos y en ningún caso la eliminación completa de ningún grupo alimenticio sin la prescripción de un especialista en la materia.

Vitaminas, minerales y otros suplementos

Algunos estudios específicos sobre prevención sugieren que determinados suplementos de vitaminas y minerales pueden reducir el cáncer de próstata. Son especialmente interesantes los suplementos de vitamina E y de selenio.

Se condujo un ensayo sobre la vitamina E y el selenio con hombres a los que se les administró estos suplementos todos los días durante un periodo de cinco años y un grupo de control igual en número que el anterior al que se les administró un placebo durante el mismo periodo de tiempo. En el caso de la vitamina E, se encontró un mayor riesgo en aquellos pacientes que lo tomaron. En el caso del selenio los estudios no mostraron ninguna relevancia al respecto.

En la actualidad se están investigando los posibles efectos de las proteínas de soja (isoflavones), aunque los resultados todavía no están disponibles.

En cualquier caso, desde Laser Medical Rent le recomendamos que consulte con su especialista médico si está pensando en tomar algún tipo de complejo vitamínico y mineral.

Medicamentos

Algunos compuestos médicos pueden reducir el riesgo de desarrollar un cáncer de próstata.

  1. Inhibidores de la 5-alfa reductasa.

La 5-alfa reductasa es una encima que se encuentra en el cuerpo y que transforma la testosterona en dihidrotestosterona (DHT), la principal hormona que provoca el crecimiento de la próstata. Estos inhibidores bloquean la encima y previenen la formación de la DHT.

Algunos de estos inhibidores se utilizan en la actualidad para el tratamiento de la Hiperplasia Benigna de Próstata. Los estudios realizados sobre estos inhibidores se ampliaron para ver si podrían ser útiles en la prevención del cáncer de próstata. Los estudios demostraron que los hombres que tomaron estos inhibidores eran menos propensos a desarrollar un cáncer prostático en comparación con el grupo de control que sólo tomaron medicamentos placebo.

Cuando se miraron más en detenimiento estos estudios se encontró que aunque estos hombres tenían menos riesgo de desarrollar el cáncer de próstata, los hombres que lo desarrollaron lo hicieron en un grado medio o alto, por lo que estos cánceres se extendieron y crecieron de una manera más rápida. A largo plazo, no afectó a la mortalidad de los pacientes de ambos grupos, que se mantuvieron en una misma tasa de supervivencia.

Aunque se ha demostrado que esta medicación es segura, todavía no se ha aprobado su uso para la prevención del cáncer de próstata. Si desea alguna información más amplia sobre estos medicamentos, consulte a un urólogo especialista.

  1. Aspirina

Algunos estudios sugieren que aquellos hombres que toman una aspirina al día por un periodo prolongado de tiempo pueden reducir el riesgo de desarrollar un cáncer y también de morir a causa de uno. El problema reside en los efectos secundarios que pueda acarrear esta ingesta diaria de aspirina –problemas en el incremento de sangrado o digestivos-. Se necesitaría realizar más estudios para valorar los posibles efectos positivos frente los negativos. Como regla general los doctores no recomiendan la ingesta de aspirina con el único propósito de reducir el riesgo de padecer un cáncer de próstata.

Detección temprana del cáncer de próstata

Se pueden realizar revisiones preventivas o chequeos incluso para personas que no tienen síntomas de la enfermedad. En algunos casos, como en el cáncer de próstata, estos chequeos pueden ayudar a encontrar un cáncer en una etapa temprana, cuando son más fácilmente tratados.

A menudo, el cáncer de próstata se puede detectar de una manera temprana mediante diferentes pruebas, como el análisis de orina específico del antígeno de cáncer de próstata o PCA3, el análisis de sangre que mide la cantidad de antígeno prostático específico (PSA) y el tacto rectal. Si los resultados de algunos de estas pruebas son anormales, es necesario realizar algunas pruebas adicionales, a pesar de ello, descubrir un tumor en una fase temprana beneficia al paciente a la hora de abordar su tratamiento.

Desde que a partir de los 90 se empezaron a utilizar estos chequeos preventivos, la tasa de muertes a causa de un cáncer de próstata se redujo de una forma considerable. Posiblemente ésta no sea la única causa, hay que tener en cuenta las innovaciones en el tratamiento también, pero sí una de las causas de la menor tasa de mortalidad por un cáncer de próstata.

En el caso del análisis PSA y del tacto rectal hay que tener en cuenta que no son exactos al 100%. Pueden mostrar resultados anormales incluso cuando una persona no tiene un cáncer de próstata (falsos positivos) o darse resultados normales incluso cuando un hombre no tiene un cáncer (falsos negativos). El problema es complejo en ambos casos. En el primer caso, si se trata de un falso positivo, puede hacer que el paciente se confíe y no siga realizándose pruebas o chequeos, cosa que a la larga puede agravar la enfermedad y dificultar el procedimiento. En el caso del falso negativo, ocurre lo contrario, el paciente puede comenzar a realizarse pruebas posteriores para asegurar la existencia de este cáncer con los riesgos que conllevan asociados estas pruebas.

Otro problema a tener en cuenta en estas pruebas es que no sirven para indicar la peligrosidad de un cáncer. Existen determinados tipos de cáncer que crecen tan despacio que el paciente nunca hubiera notado su existencia ni sus consecuencias. Al descubrir la existencia de este cáncer y no conocer su gravedad, puede que se someta a una operación o un tratamiento del que derivarán efectos secundarios peores de lo que hubiera sido ignorar la existencia de este cáncer de próstata.

Para resolver estos problemas, el Instituto Laser Medical Rent realiza la prueba específica PCA3.

Diagnóstico

Detección temprana del cáncer de próstata.

Se pueden realizar revisiones preventivas o chequeos incluso para personas que no tienen síntomas de la enfermedad. En algunos casos, como en el cáncer de próstata, estos chequeos pueden ayudar a encontrar un cáncer en una etapa temprana, cuando resulta más fácil de tratar.

Entre estas pruebas de diagnóstico avanzado, el Instituto Laser Medical Rent cuenta con aquellas más avanzadas a nivel internacional, como el análisis de orina específico del antígeno de cáncer de próstata o PCA3la resonancia multiparamétrica 3T o el Ecógrafo Fusión en 3D y GPS.

A menudo, el cáncer de próstata se puede detectar de una manera temprana mediante diferentes pruebas, como el análisis de orina específico del antígeno de cáncer de próstata o PCA3, el análisis de sangre que mide la cantidad de antígeno prostático específico (PSA) y el tacto rectal. Si los resultados de algunos de estas pruebas son anormales, es necesario realizar algunas pruebas adicionales, como una biopsia. A pesar de ello, descubrir un tumor en una fase temprana beneficia al paciente a la hora de abordar su tratamiento.

Desde que a partir de los 90 se empezaron a utilizar estos chequeos preventivos, la tasa de muertes a causa de un cáncer de próstata se redujo de una forma considerable. Posiblemente, ésta no sea la única razón, hay que tener en cuenta las innovaciones en el tratamiento también, pero sí uno de los motivos de la menor tasa de mortalidad por un cáncer de próstata.

En el caso del análisis PSA y del tacto rectal hay que tener en cuenta que no son exactos al 100%. Pueden mostrar resultados anormales incluso cuando una persona no tiene un cáncer de próstata (falsos positivos) o darse resultados normales incluso cuando un hombre sí tiene un cáncer (falsos negativos). El problema es complejo en ambos casos. En el primer caso, si se trata de un falso positivo, el paciente puede comenzar a realizarse pruebas posteriores para asegurar la existencia de este cáncer con los riesgos que conllevan asociados estas pruebas. En el caso del falso negativo, ocurre lo contrario, puede hacer que el paciente se confíe y no siga realizándose pruebas o chequeos, cosa que a la larga puede agravar la enfermedad y dificultar el procedimiento.

Otro problema a tener en cuenta en estas pruebas es que no sirven para indicar la peligrosidad de un cáncer. Existen determinados tipos de cáncer que crecen tan despacio que el paciente nunca hubiera notado su existencia ni sus consecuencias. Al descubrir la existencia de este cáncer y no conocer su gravedad, puede que se someta a una operación o un tratamiento del que derivarán efectos secundarios peores de lo que hubiera sido ignorar la existencia de este cáncer de próstata.

En cualquier caso, el paciente siempre debe contar con el consejo de un urólogo especialista que le ayudará a decidir sobre la necesidad de realizar un tratamiento o simplemente una vigilancia activa del problema. Un buen profesional médico que tome en cuenta las circunstancias personales del paciente es imprescindible en esta etapa del proceso.

Para resolver estos problemas de diagnóstico, el Instituto Laser Medical Rent realiza la pruebas específicas PCA3, la resonancia multiparamétrica 3T y el Ecógrafo Fusión 3D y GPS:

PCA3

Evite biopsias innecesarias con el análisis de orina para la detección temprana del cáncer de próstata PCA3. Se realiza en consulta, en pocos minutos y con resultados precisos y fiables más precisos sobre la existencia y el grado de desarrollo de posibles células cancerígenas.

La resonancia multiparamétrica de 3 Teslas del instituto Láser Medical Rent permite detectar cualquier tipo de anomalía celular microscópica con el porcentaje más alto de acierto nunca alcanzado (4’5 de cada 5 casos. La biopsia 2 de cada 5). Además aporta información valiosa sobre la potencial agresividad de esa anomalía.Madian 14, resonancia multiparamétrica de 3 Teslas

El ecógrafo 3D y GPS del Instituto Laser Medical Rent permite realizar una biopsia guiada con una precisión milimétrica a aquellas zonas anómalas, evitando la realización de múltiples y aleatorias biopsias.Ecógrafo Fusión 3D y GPS

Estadios del cáncer prostático

Si se diagnostica un cáncer de próstata, se tienen que realizar algunas pruebas para determinar el estado del cáncer. Estas pruebas estudian si el cáncer se ha extendido dentro de la próstata o si se ha extendido a otras partes del cuerpo. Se denomina estado del cáncer a este proceso que sirve para determinar la extensión del cáncer.

Resulta muy importante determinar el estado del cáncer ya que permite planear el tratamiento más adecuado. Las pruebas más utilizadas para determinar el estado del cáncer de próstata son las siguientes:

Escáner de huesos. Mediante este procedimiento se determina si existen células cancerígenas en el hueso. Para determinarlo, se inyecta una pequeña cantidad de material radiactivo en las venas y pasa al torrente sanguíneo. Este material se acumula en los huesos y posteriormente es detectado por el escáner.

Imagen por resonancia magnética (IRM). Este procedimiento utiliza campos magnéticos, campos de radiofrecuencia para obtener una serie detallada de imágenes de la estructura y composición del interior del cuerpo. Se conoce a esta prueba también como tomografía por resonancia magnética (TRM) o imagen de resonancia magnética nuclear (NMRI).

Tomografía axial computarizada (TAC). Un procedimiento que hace una serie detallada de imágenes del interior del cuerpo desde distintos ángulos mediante un ordenador conectado a una máquina de radiación X. También se la conoce como tomografía computarizada (TC).

Linfadenectomía. Es un procedimiento quirúrgico que extrae los ganglios linfáticos de la pelvis para analizarlos con un microscopio y determinar si existen células cancerígenas.

Biopsia de la vesícula seminal. Mediante este procedimiento se extrae fluido de la vesícula seminal. Se analiza con posterioridad este fluido para buscar células cancerígenas.

Escáner ProstaScint. Con este escáner se revisa si el cáncer se ha extendido desde la próstata a otras partes del cuerpo, como los ganglios linfáticos. Se introduce en el torrente sanguíneo una cantidad pequeña de material radiactivo. Este material se une a las células cancerígenas y muestra un punto brillante en la imagen, permitiendo detectar estas células cancerígenas mediante el escáner.

El estadio del cáncer se basa en los resultados de las pruebas diagnósticas y toma en consideración el antígeno prostático específico (PSA) y el marcador de Gleason. Este marcador describe la anormalidad de las células y qué probabilidad existe de que estas células se hayan extendido. Cuanto menor sea este marcado, menos la probabilidad de que el cáncer se haya extendido.

Formas en las que el cáncer se extiende

El cáncer puede extenderse a través del tejido, los ganglios linfáticos y la sangre.
Si se extiende a través del tejido, comienza a crecer en las áreas cercanas.
Si se extiende a través del sistema linfático, viaja a través de los vasos linfáticos a otras partes del cuerpo.
Si se extiende a través de la sangre viaja por el torrente sanguíneo a otras partes del cuerpo.

Cuando el cáncer se extiende a otras partes del cuerpo se le llama metástasis. El tumor inicial viaja a través del sistema linfático o la sangre y forma un nuevo tumor en otras partes del cuerpo. Este nuevo cáncer que se forma es de la misma clase que el tumor inicial. Por ejemplo, si el cáncer de próstata se extendiera a los huesos, este nuevo cáncer también sería prostático, por lo que es una metástasis del cáncer de próstata y no un cáncer de huesos.

Crioterapia avanzada para el cáncer prostático

La crioterapia prostática es el tratamiento del cáncer de próstata que implica el congelamiento controlado de la glándula prostática para destruir las células cancerosas. En la actualidad se la denomina crioterapia por ser un procedimiento menos invasivo que la cirugía y más seguro, debido a la capacidad por parte del doctor de controlar la congelación y evitar dañar aquellas áreas no deseadas (también es llamada criocirugía o crioablación).

Las ventajas de la crioterapia son que permite tratar la enfermedad de una manera focalizada, acortar el tiempo de hospitalización, reducir las complicaciones postoperatorias (menos sangrado y dolor que con otros procedimientos) y acortar el tiempo de recuperación del paciente. También minimiza los posibles efectos secundarios derivados de una operación, como son la incontinencia urinaria, tanto parcial como total y la disfunción eréctil.

¿Cómo se realiza la crioterapia?

El procedimiento se realiza en quirófano, con anestesia epidural (de cintura para abajo) o total, dependiendo de cada paciente. No se realizan incisiones o aperturas en la piel. Mediante la crioterapia se introducen entre 6 y 8 agujas huecas que permiten el paso de Helio y Argón hasta la zona de la próstata donde se encuentra el tumor creando, lo que los especialistas llaman, una bola de nieve (o hielo) para congelar y destruir las células tumorales.

Otras de las ventajas de la criocirugía es que no utiliza ningún tipo de radiación ni sustancias radiactivas. La crioterapia no es una cirugía mayor, con lo que los pacientes recuperan su vida normal rápidamente, es menos invasiva, crea menos trauma y provoca menos efectos secundarios que la cirugía radical.

Estudios recientes demuestran que la criocirugía tiene una ratio de curación del 80% de los pacientes tratados, un 97,6% están libre de cáncer en los doce meses posteriores al tratamiento y un 95% de supervivencia a los siete años. La crioterapia puede aplicarse como primer tratamiento para el cáncer de próstata y también como opción de tratamiento eficaz de rescate cuando otros tratamientos han fallado y el cáncer ha regresado.

  • Dolor pélvico moderado.
  • Sangre en la orina.
  • Urgencia urinaria leve.
  •  Hinchazón escrotal indolora.
  • Incontinencia urinaria.
  •  Obstrucción de la uretra.

PCA3 nuevo análisis genético

El antígeno de cáncer de próstata 3 (PCA3, también conocido como DD3) es un gen que de forma única se manifiesta en el tejido prostático humano –no se ha encontrado en ninguna otra especie-. Este gen aparece de forma clara y persistente en el cáncer de próstata, por lo que resulta un marcador muy útil para detectar un tumor en la próstata.

Por PCA3 también se hace referencia a un análisis de orina específico de este gen antígeno de cáncer de próstata. En la actualidad, el único método que existe para diagnosticar un cáncer de próstata es la biopsia. Los problemas asociados a la biopsia y sus efectos secundarios hace aconsejable buscar herramientas adicionales para el diagnóstico.

En la actualidad, el principal marcador utilizado para el diagnóstico del cáncer de próstata es el análisis del antígeno prostático específico (PSA). El PSA es una sustancia proteica sintetizada por las células de la próstata. Este análisis mide la concentración del PSA en la sangre. Aunque este marcador se utiliza para la detección del cáncer de próstata, no es la mejor herramienta para ello, ya que son múltiples las razones que pueden provocar este aumento del PSA, además de que algunos hombres con cáncer de próstata no muestran concentraciones elevadas de PSA. Entre los factores con cancerosos que aumentan el PSA se encuentran la prostatitis (inflamación de la próstata) y la Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP).

Por estos motivos, cada vez más se tiende a utilizar el PCA3, ya que es un marcador específico del cáncer de próstata y no está afectado por otros factores que puedan alterar su resultado, por lo que predice de manera más eficiente y eficaz la existencia de un cáncer de próstata y, por lo tanto, evita posibles biopsias posteriores innecesarias y los posibles efectos secundarios derivados de éstas, como la incomodidad, el dolor y las complicaciones –sangrado e infecciones-.

El resultado del análisis PCA3 es una puntuación que indica la probabilidad de la existencia de un cáncer de próstata, retrasando o evitando una biopsia, además de ayudando, en los casos de que la puntuación obtenida sea alta y exista una gran probabilidad de tener un cáncer de próstata, a valorar el riesgo de que el cáncer se haya extendido (metástasis) y de la gravedad de éste. Datos muy valiosos para la realización de un tratamiento rápido y efectivo del problema.

Este análisis resulta especialmente útil cuando exista un tracto rectal sospechoso y se quiera evitar una biopsia innecesaria, así como cuando ya se han realizado varias biopsias que han dado un resultado negativo.

Se puede utilizar este análisis PCA3 para vigilar la progresión del cáncer de próstata en pacientes que lo padecieran, ya que si se realiza cada 3-6 meses y existiera un aumento en la puntuación de este marcador puede informar de la rapidez con que se está desarrollando este cáncer y la agresividad adquirida, dando un información muy valiosa para tomar la decisión de adoptar de nuevo un tratamiento activo del problema.

El análisis PCA3 se realiza de una manera rápida y sencilla en consulta. El urólogo realiza un masaje prostático y toma una muestra de orina al paciente. Esta prueba se envía a un laboratorio para su análisis. Este análisis devuelve una puntuación que orientará sobre la situación del paciente.

Ecógrafo fusión 3D y GPS

Un ecógrafo es un examen médico, no invasivo, de imágenes por ultrasonido que sirve para diagnosticar y tratar condiciones médicas. El ecógrafo envía ondas acústicas por medio de un transductor (sonda) y recibe de nuevo las ondas causadas por el eco. El transductor requiere de un gel para permitir la exposición del cuerpo a este ultrasonido. Al presionar la sonda contra la piel, dirige las ondas hacia los órganos internos, fluidos y tejidos y un micrófono recoge los cambios producidos en el tono y la dirección del sonido. Estos datos pasan a un ordenador que interpreta de forma instantáneas estas ondas y crea una imagen en tiempo real.

El ecógrafo permite apreciar el aspecto y función de los órganos, tejidos y vasos, y también para detectar masas anormales, como los tumores. Es un procedimiento indoloro y seguro, ya que no utiliza radiación ionizante como los rayos X.

Un ecógrafo convencional presenta las imágenes en dos dimensiones, mostrando en pantalla secciones planas del cuerpo. El ecógrafo fusión 3D y GPS del Instituto Láser Medical Rent permite la obtención de imágenes tridimensionales. Este ecógrafo fusión 3D y GPS no emite ondas en línea recta, sino que se envía en distintos ángulos lo que permite reconstruir una imagen dándole volumen a la superficie, mostrando el alto, el ancho y la profundidad.

Este ecógrafo fusión 3D y GPS permite fusionar imágenes previas conseguidas mediante la resonancia multiparamétrica 3T y junto con el navegador GPS incorporado consigue imágenes en tiempo real.

Aplicaciones del Ecógrafo fusión 3D y GPS

Aplicado al cáncer, cuenta con unas ventajas extraordinarias, tanto para el diagnóstico como para el posterior tratamiento:

Como prueba diagnóstica, el ecógrafo fusión 3D y GPS permite realizar una biopsia guiada con una precisión milimétrica de las zonas que previamente se han mostrado anómalas con el escáner inicial, evitando así la realización de múltiples biopsias aleatorias y los efectos secundarios que esto puede provocar, como la incomodidad, el dolor y posibles complicaciones como el sangrado o posibles infecciones.

Aplicado al tratamiento, permite aplicar una terapia focal sobre la zona afectada, es decir, permite realizar una operación visualizando la zona con la precisión necesaria para intervenir con exclusividad la zona tumoral sin la necesidad de dañar las zonas no afectadas o que se encuentran alrededor. Para el paciente se traduce en minimizar cualquier daño innecesario y los posibles efectos secundarios derivados de esta operación, como la incontinencia urinaria o la impotencia en el caso de un cáncer de próstata.

Madiam 14

La resonancia multiparamétrica de 3 Teslas es una técnica no invasiva para obtener información sobre la estructura y composición del cuerpo. Esta técnica utiliza imágenes por resonancia magnética para obtener esta información, que será procesada por ordenadores y transformada en imágenes.

Se utiliza en medicina para observar una determinada zona del cuerpo y analizar su metabolismo interno, aportando información detallada de cualquier posible anomalía. Se considera no invasiva porque no utiliza radiación ionizante, sino que aprovecha los núcleos de hidrógeno del agua del cuerpo para que se produzca un campo magnético detectable por el escáner.

La principal ventaja de la resonancia multiparamétrica de 3 Teslas del Instituto Laser Medical Rent reside en que, con un campo magnético de 3 Teslas, cuando hasta ahora se habían utilizado campos magnéticos de 1,5 Teslas, permite una resolución de imagen y detalle como no se había conseguido hasta ahora. El incremento de la claridad y resolución de imagen permite analizar al mínimo detalle cualquier zona del cuerpo e incluso aporta una imagen de alta calidad del tejido vascular.

Aplicada al cáncer, permite detectar cualquier tipo de anomalía celular en un porcentaje altísimo de acierto (4,5 de cada cinco casos) en comparación con la biopsia (2 de cada 5). La resonancia multiparamétrica de 3 Teslas no sólo permite detectar células cancerígenas microscópicas en un porcentaje nunca alcanzado por ningún método de diagnóstico en la actualidad, sino que también aporta información sobre si se puede tratar de un tumor benigno o potencialmente agresivo, lo que aporta una información muy valiosa para un posible tratamiento rápido y eficaz y, por lo tanto, mejores resultados para el paciente.

Algunos beneficios adicionales para el paciente son que la tecnología 3 Teslas es muy eficiente y acorta los tiempos, mejorando la comodidad del paciente.

Resonancia multiparamétrica de 3 Teslas

Esta prueba no sólo resulta una excepcional herramienta para el diagnóstico de múltiples patologías clínicas, sino que, combinada con un ecógrafo fusión 3D y GPS, sirve como un valioso complemente para la realización de biopsias focalizadas, permitiendo elegir sólo las zonas afectadas para realizar la punción, evitando repetitivas biopsias innecesarias y evitando así al paciente la incomodidad, el dolor y cualquier posible efecto secundario de la biopsia, como el sangrado o una posible infección.

Prostátasis crónica

¿Qué es la prostátasis crónica?

La prostatitis es la hinchazón e inflamación de la glándula prostática. La prostatitis provoca a menudo dolor y dificultad para miccionar. Otros síntomas de la prostatitis incluyen dolor en la ingle, el área pélvica y los genitales, así como síntomas gripales.

La prostatitis afecta a hombres de todas las edades pero es más común en hombres de 50 años o mayores. La prostatitis puede ser provocada por varias circunstancias. Si estuviera causada por una infección bacteriana, puede ser tratada con antibióticos. Sin embargo, en muchas ocasiones no está provocada por una infección bacteriana o no se puede identificar la causa exacta que lo provoca.

Dependiendo de la causa, la prostatitis puede aparecer de forma gradual o de forma repentina. Puede mejorar de manera rápida por el tratamiento y en ocasiones por sí misma. Algunas prostatitis pueden durar largos periodos de tiempo o ser recurrentes (prostatitis crónica).

Síntomas y causas

Los síntomas de la prostatitis pueden variar dependiendo de la causa que la provoca. Algunos de los síntomas son los siguientes:

  • Dolor o sensación de ardor cuando se expulsa la orina (disuria).
  • Dificultad para orinar, micción con goteo o entrecortada.
  • Frecuencia urinaria, sobre todo por las noches (nocturia).
  • Necesidad frecuente de orinar.
  • Dolor en el abdomen, la ingle o el lumbar.
  • Dolor en el abdomen, la ingle o el lumbar.
  • Dolor en el área del perineo, entre el escroto y el recto.
  • Dolor de pene o de testículos.
  • Orgasmos dolorosos.
  • Síntomas gripales (prostatitis bacteriana).

Cuando acudir al doctor:

En los casos en los que se sienta dolor pélvico, dificultad o dolor mientras se orina u orgasmos dolorosos, se debe acudir a un médico. Si no se tratan, algunos tipos de prostatitis puede empeorar la infección u otros problemas de salud.

Causas:

La prostatitis bacteriana aguda es causada normalmente por una cepa de bacterias. La infección puede comenzar cuando las bacterias portadas en la orina se filtran en la próstata. Se utilizan antibióticos para tratarlo. Si estas bacterias no se elimina mediante antibióticos, la prostatitis puede convertirse en un problema recurrente o crónico. Esta no es la única causa de la prostatitis. Otras causas son:

  • Desórdenes en el sistema inmunológico.
  • Desórdenes en el sistema nervioso.
  • Lesiones en la próstata o área prostática.

En muchos casos de prostatitis, sin embargo, nunca llega a identificarse la causa que lo provoca.

Factores de riesgo:

Algunas de las causas que provocan esta prostatitis son las siguientes:

  • La edad.
  • Historial previo de otros casos de prostatitis.
  • Infección en la vejiga o en la uretra.
  • Tener un trauma en la pelvis, provocado, por ejemplo, por montar en bicicleta o montar a caballo.
  • No beber suficientes líquidos (deshidratación).
  • Utilizar un catéter urinario.
  • Haber tenido relaciones sexuales de riesgo sin protección adecuada.
  • Ser portador del VIH/SIDA.
  • Estar bajo estrés.
  • Rasgos hereditarios. Algunos genes pueden hacer a una persona propensa a desarrollar una prostatitis.

Complicaciones

Algunas de las complicaciones derivadas de la prostatitis pueden incluir:

  • Infección bacteriana en la sangre (bacteremia)
  • Epididimitis. Inflamación de la estructura tubular detrás de los testículos (epidídimo).
  • Absceso prostático. Cavidad infectada con pus en la próstata.
  • Semen con anormalidades o infértil.
  • Niveles elevados de PSA (No existen evidencias de que la prostatitis pueda provocar un cáncer).

Diagnóstico y clases de prostátasis

El diagnóstico de la prostatitis supone descartar otras posibles patologías que puedan estar provocando los síntomas y determinar el tipo de prostatitis. El doctor indagará sobre el historial médico y los síntomas. El doctor llevará a cabo un examen físico, el cual conllevará un examen rectal digital.

Entre las pruebas diagnósticas más comunes están las siguientes:

  • Análisis de sangre. Se realiza esta prueba si existen indicios de infección en la sangre.
  • Análisis de orina. El doctor realizará esta prueba para determinar si existe una infección en la orina. Se pueden tomar diversas muestras antes, durante y después de la realización de un masaje prostático.
  • Estudios urodinámicos. Son pruebas que se realizan para comprobar el funcionamiento de vaciado de la vejiga urinaria.

Clases de prostatitis:

Según los síntomas y resultados de las pruebas, se puede determinar el tipo de prostatitis que se tiene. Las más comunes son las siguientes:

  • Prostatitis bacteriana aguda. Suele estar causada por cepas comunes de bacterias. Por regla general, este tipo de prostatitis aparece de repente y causa síntomas similares a los de la gripe, como fiebre, resfriado, náusea y vómito.
  • Prostatitis bacteriana crónica. Son aquellos casos en los que la prostatitis bacteriana no puede ser eliminada mediante antibióticos. Durante los episodios de prostatitis crónica bacteriana el paciente puede no mostrar síntomas o que estos sean mínimos.
  • Prostatitis crónica no bacteriana. También llamada síndrome crónico de dolor pélvico. En este tipo de prostatitis, la causa no puede ser identificada. La mayoría de las prostatitis se encuentran en esta categoría. Para algunos hombres, los síntomas pueden perdurar en el tiempo, para otros, los síntomas son cíclicos, mostrándose por momentos de una forma más severa que en otros momentos.
  • Prostatitis inflamatoria asintomática. Este tipo de prostatitis no suele manifestar ningún síntoma y se descubre normalmente por suerte, cuando se están realizando pruebas relacionadas a otra enfermedad. No requiere ningún tratamiento.

Síntomas

La obstrucción de la uretra.
Aquellos derivados del trabajo que realiza la vejiga para compensar la obstrucción.

El primer síntoma que aparece en una fase temprana es la obstrucción paulatina de la vejiga. El aumento de la próstata comienza a bloquear la salida de la orina. A medida que aumenta esta obstrucción, comienzan a aparecer un cúmulo de síntomas conocidos como prostatismo. Esta obstrucción se asocia a una disminución de la distensibilidad vesical. Los síntomas irritativos suelen ser el reflejo de las contracciones involuntarias de la vejiga cuando no es capaz de compensar la resistencia causada por el aumento de la próstata al flujo urinario. Los principales síntomas que hacen que el paciente acuda a consulta son los siguientes:

  • Frecuencia urinaria: miccionar ocho o más veces al día.
  • Urgencia urinaria: incapacidad de aguantar la orina.
  • Problemas para iniciar la micción.
  • Disminución o debilidad del flujo urinario.
  •  Goteo postmiccional.
  • Nicturia: levantarse frecuentemente por la noche a orinar.
  • Retención urinaria.
  • Incontinencia urinaria.
  • Dolor después de la eyaculación o la micción.
  • Orina con un color u olor poco habitual.

Medicación y tratamiento

El tratamiento para la prostatitis crónica puede depender de las causas subyacentes. Algunos de estos tratamientos son:

  • Antibióticos. Este es el tratamiento prescrito más común para el tratamiento de la prostatitis. El doctor basará la elección de la medicación según el tipo de bacteria que pueda estar causando la infección. Si los síntomas son graves, se puede precisar de antibióticos intravenosos. El tratamiento con antibióticos suele durar entre 4 y 6 semanas, pero puede ser más prolongado en el caso de prostatitis bacteriana crónica o recurrente.
  • Bloqueadores alfa. Esta medicación ayuda a relajar el cuello de la vejiga y las fibras musculares que unen la próstata a la vejiga. Este tratamiento puede disminuir los síntomas.
  • Antiinflamatorios. También disminuyen los síntomas.

En Laser Medical Rent contamos con un tratamiento avanzado antiinflamatorio y analgésico que debido a estos efectos, resulta un tratamiento muy efectivo para la prostatitis crónica no bacteriana o síndrome crónico de doctor pélvico.

Este novedoso tratamiento aplicado a la zona del perineo produce una disminución de la sintomatología: reduce el dolor, mejora los problemas urinarios, los problemas de erección y la calidad de vida en general.

El Instituto Laser Medical Rent pone a su disposición el mejor tratamiento para la prostatitis crónica, un procedimiento no invasivo y sin efectos secundarios para el paciente. Es un tratamiento rápido e indoloro. Se realiza en sesiones de 30 minutos y en consulta, sin necesidad de quirófano. Además, este tratamiento no requiere de anestesia ni sedación alguna.

Estilo de vida y remedios caseros: tratamiento para la prostatitis crónica

Algunos de los siguientes cambios y remedios caseros pueden aliviar los síntomas de la prostatitis:

Baños calientes y sesiones de jacuzzi.
Limitar o evitar el alcohol, la cafeína y los alimentos ácidos y picantes.
Evitar permanecer sentado largos periodos de tiempo, sentarse sobre un cojín o almohada inflamable para relajar la presión en la próstata.
Evitar montar en bicicleta o a caballo o llevar pantalones ajustados para aliviar la presión sobre la próstata.

Cáncer de riñón

¿Qué es el cáncer de riñón?

Los riñones son parte del tracto urinario. La función principal de los riñones es crear la orina para la eliminación y expulsión de los desperdicios y el agua sobrante de la sangre. La orina se acumula en la pelvis renal, una especie de embudo entre medias de ambos riñones que transporta la orina por un tubo llamado uréter hasta lasta la vejiga. Desde la vejiga al exterior, la orina es expulsada por otro tubo que se llama uretra.

Otras funciones de los riñones es la elaboración de substancias que ayudan al cuerpo a mantener la presión sanguínea y la producción de glóbulos rojos.

Clases de cáncer de riñón:

Existen distintos tipos de cáncer que pueden originarse en el riñón, pero por regla general, cuando hablamos de cáncer de riñón nos referimos al carcinoma renal, el tipo de cáncer más común en adultos.

Existen dos modalidades más asociadas a este cáncer que son el carcinoma de células transicionales y el tumor de Wilm. El carcinoma de células transicionales es un cáncer típico de la vejiga urinaria, pero que en ocasiones puede encontrarse también en la pelvis renal o el uréter, por lo que debe estudiarse también dentro de esta especialidad. Por otro lado, el tumor de Wilm es el cáncer de riñón más común en la infancia.

Cuando el cáncer de riñón se extiende más allá de los riñones (metástasis) suele hacerlo a las glándulas linfáticas de alrededor y también a los pulmones, los huesos o el hígado a través del torrente sanguíneo. Suele ser muy común que se extienda de un riñón al otro.

Cuando se realiza un metástasis y el tumor se extiende a otros órganos del cuerpo no muta en un nuevo tumor, sino que se mantiene como el original, por lo que sigue llamándose y tratándose igual que el original. Es decir, cuando un cáncer de riñón pasa a los pulmones no se le considera un cáncer de pulmón sino una metástasis del cáncer de riñón alojada en los pulmones, por lo que las características serán las mismas que el del original.

Causas y factores de riesgo

Debido a que la causa exacta que lo provoca se desconoce, en la actualidad no es posible prevenir la mayoría de los casos de esta enfermedad. Hay factores de riesgo como el historial familiar o la edad que no se pueden controlar, pero existen otros agentes sobre los que hay un mayor conoimiento y que se pueden estudiar con el objetivo de minimizar el riesgo de padecer un cáncer de próstata.

Peso, actividad física y dieta

Los mejores consejos para la prevención del cáncer de próstata son:

  • Comer frutas y verduras variadas cada día.
  • Ser físicamente activo. Practicar deporte todos los días.
  • Mantenerse e un peso adecuado y sano.

Numerosos estudios han demostrado que una actividad física regular reduce el riesgo de un cáncer de próstata. Una actividad física vigorosa tiene grandes efectos, sobre todo para prevenir un estado avanzado de este cáncer de próstata.

Diversos estudios sugieren que la ingesta diaria de altas cantidades de ciertos vegetales (entre los que se incluye el tomate, la coliflor, el repollo, el brócoli, la lombarda, soja, judías y otras legumbres) y pescados disminuyen el riesgo de desarrollar un cáncer de próstata.

Algunos estudios sugieren que una gran ingesta de productos lácteos o de calcio puede aumentar el riesgo de desarrollar un cáncer de próstata. Estos estudios no son concluyente y las ventajas del consumo de estos productos para la salud general están más que demostrado, por lo que en Laser Medical Rent recomendamos un consumo moderado de estos productos y en ningún caso la eliminación completa de ningún grupo alimenticio sin la prescripción de un especialista en la materia.

Vitaminas, minerales y otros suplementos

Algunos estudios específicos sobre prevención sugieren que determinados suplementos de vitaminas y minerales pueden reducir el cáncer de próstata. Son especialmente interesantes los suplementos de vitamina E y de selenio.

Se condujo un ensayo sobre la vitamina E y el selenio con hombres a los que se les administró estos suplementos todos los días durante un periodo de cinco años y un grupo de control igual en número que el anterior al que se les administró un placebo durante el mismo periodo de tiempo. En el caso de la vitamina E, se encontró un mayor riesgo en aquellos pacientes que lo tomaron. En el caso del selenio los estudios no mostraron ninguna relevancia al respecto.

En la actualidad se están investigando los posibles efectos de las proteínas de soja (isoflavones), aunque los resultados todavía no están disponibles.

En cualquier caso, desde Laser Medical Rent le recomendamos que consulte con su especialista médico si está pensando en tomar algún tipo de complejo vitamínico y mineral.

Medicamentos

Algunos compuestos médicos pueden reducir el riesgo de desarrollar un cáncer de próstata.

  1. Inhibidores de la 5-alfa reductasa.

La 5-alfa reductasa es una encima que se encuentra en el cuerpo y que transforma la testosterona en dihidrotestosterona (DHT), la principal hormona que provoca el crecimiento de la próstata. Estos inhibidores bloquean la encima y previenen la formación de la DHT.

Algunos de estos inhibidores se utilizan en la actualidad para el tratamiento de la Hiperplasia Benigna de Próstata. Los estudios realizados sobre estos inhibidores se ampliaron para ver si podrían ser útiles en la prevención del cáncer de próstata. Los estudios demostraron que los hombres que tomaron estos inhibidores eran menos propensos a desarrollar un cáncer prostático en comparación con el grupo de control que sólo tomaron medicamentos placebo.

Cuando se miraron más en detenimiento estos estudios se encontró que aunque estos hombres tenían menos riesgo de desarrollar el cáncer de próstata, los hombres que lo desarrollaron lo hicieron en un grado medio o alto, por lo que estos cánceres se extendieron y crecieron de una manera más rápida. A largo plazo, no afectó a la mortalidad de los pacientes de ambos grupos, que se mantuvieron en una misma tasa de supervivencia.

Aunque se ha demostrado que esta medicación es segura, todavía no se ha aprobado su uso para la prevención del cáncer de próstata. Si desea alguna información más amplia sobre estos medicamentos, consulte a un urólogo especialista.

  1. Aspirina

Algunos estudios sugieren que aquellos hombres que toman una aspirina al día por un periodo prolongado de tiempo pueden reducir el riesgo de desarrollar un cáncer y también de morir a causa de uno. El problema reside en los efectos secundarios que pueda acarrear esta ingesta diaria de aspirina –problemas en el incremento de sangrado o digestivos-. Se necesitaría realizar más estudios para valorar los posibles efectos positivos frente los negativos. Como regla general los doctores no recomiendan la ingesta de aspirina con el único propósito de reducir el riesgo de padecer un cáncer de próstata.

Detección temprana del cáncer de próstata

Se pueden realizar revisiones preventivas o chequeos incluso para personas que no tienen síntomas de la enfermedad. En algunos casos, como en el cáncer de próstata, estos chequeos pueden ayudar a encontrar un cáncer en una etapa temprana, cuando son más fácilmente tratados.

A menudo, el cáncer de próstata se puede detectar de una manera temprana mediante diferentes pruebas, como el análisis de orina específico del antígeno de cáncer de próstata o PCA3, el análisis de sangre que mide la cantidad de antígeno prostático específico (PSA) y el tacto rectal. Si los resultados de algunos de estas pruebas son anormales, es necesario realizar algunas pruebas adicionales, a pesar de ello, descubrir un tumor en una fase temprana beneficia al paciente a la hora de abordar su tratamiento.

Desde que a partir de los 90 se empezaron a utilizar estos chequeos preventivos, la tasa de muertes a causa de un cáncer de próstata se redujo de una forma considerable. Posiblemente ésta no sea la única causa, hay que tener en cuenta las innovaciones en el tratamiento también, pero sí una de las causas de la menor tasa de mortalidad por un cáncer de próstata.

En el caso del análisis PSA y del tacto rectal hay que tener en cuenta que no son exactos al 100%. Pueden mostrar resultados anormales incluso cuando una persona no tiene un cáncer de próstata (falsos positivos) o darse resultados normales incluso cuando un hombre no tiene un cáncer (falsos negativos). El problema es complejo en ambos casos. En el primer caso, si se trata de un falso positivo, puede hacer que el paciente se confíe y no siga realizándose pruebas o chequeos, cosa que a la larga puede agravar la enfermedad y dificultar el procedimiento. En el caso del falso negativo, ocurre lo contrario, el paciente puede comenzar a realizarse pruebas posteriores para asegurar la existencia de este cáncer con los riesgos que conllevan asociados estas pruebas.

Otro problema a tener en cuenta en estas pruebas es que no sirven para indicar la peligrosidad de un cáncer. Existen determinados tipos de cáncer que crecen tan despacio que el paciente nunca hubiera notado su existencia ni sus consecuencias. Al descubrir la existencia de este cáncer y no conocer su gravedad, puede que se someta a una operación o un tratamiento del que derivarán efectos secundarios peores de lo que hubiera sido ignorar la existencia de este cáncer de próstata.

Para resolver estos problemas, el Instituto Laser Medical Rent realiza la prueba específica PCA3.

Síntomas

La mayoría de los tumores renales son asintomáticos, por lo que se suelen diagnosticar accidentalmente, casi siempre cuando se realizan pruebas no relacionadas con esta enfermedad. Existen tres síntomas que marcan un estado ya avanzado de la enfermedad: sangrado en la orina, dolor en el lado donde se encuentra el riñón afectado y una masa abdominal.

Algunos de los síntomas que se pueden asociar a esta cáncer renal son los siguientes:

  • Sangre en la orina. Suele adquirir un color rojizo, marrón, o cobre.
  • Dolor constante en el flanco que no desaparece.
  • Pérdida de peso, apariencia de malnutrición.
  • Fiebre recurrente no relacionada con otra enfermedad.
  • Cansancio permanente, sensación continua de estar enfermo.
  • Hinchazón en los tobillos o en las piernas.
  • Presión arterial alta o anemia.
  • Niveles elevados de calcio.
  • Anormalidades en la visión.
  • Estreñimiento.
  • Pérdida de apetito.
  • Pérdida de peso sin razón aparente.
  • En los hombres, el varicocele o agrandamiento de un testículo (normalmente el izquierdo).
  • En las mujeres el hirsutismo o crecimiento excesivo del bello.

La mayoría de las veces estos síntomas no significa que la persona tenga cáncer, sino que son síntomas que pueden ser debidos a otros muchos factores, ya que estos síntomas son comunes a otras patologías –cistitis, infecciones, etc.-.

En cualquier caso, si se está preocupado por la aparición de uno o más síntomas consulte a un médico especialista para que le realice un diagnóstico y le ayude a encontrar la causa del problema.

Diagnóstico del cáncer de riñón.

Si el paciente presentara síntomas que sugirieran la existencia de un cáncer de riñón, el urólogo puede realizar las siguientes pruebas diagnósticas:

Diagnóstico del Cáncer de Riñón del Instituto Laser Medical Rent

Ecógrafo fusión 3D y GPS

El ecógrafo 3D y GPS del Instituto Laser Medical Rent permite realizar una biopsia guiada con una precisión milimétrica a aquellas zonas anómalas, evitando la realización de múltiples y aleatorias biopsias.

Evite biopsias innecesarias con el análisis de orina para la detección temprana del cáncer de próstata PCA3. Se realiza en consulta, en pocos minutos y con resultados precisos y fiables más precisos sobre la existencia y el grado de desarrollo de posibles células cancerígenas.PCA3

La resonancia multiparamétrica de 3 Teslas del instituto Láser Medical Rent permite detectar cualquier tipo de anomalía celular microscópica con el porcentaje más alto de acierto nunca alcanzado (4’5 de cada 5 casos. La biopsia 2 de cada 5). Además aporta información valiosa sobre la potencial agresividad de esa anomalía.Madian 14, resonancia multiparamétrica de 3 Teslas

 Examen físico. Algunos de los síntomas necesitan una exploración física por parte del médico especialista en el abdomen y los flancos, también pruebas para comprobar la fiebre y la presión arterial.Otros métodos de diagnóstico del cáncer de riñón

Test de orina. Para buscar sangre u otros signos de la enfermedad.

Test de sangre. Este exámenes permiten comprobar el funcionamiento de los riñones. También se examinan determinadas substancias como la creatina, ya que una alta concentración de esta substancia puede mostrar que los riñones no están funcionando bien.

Urografía. EL doctor inyecta un tinte mediante una inyección en el brazo que se terminará almacenando en los riñones. Mediante rayos X se rastrea el movimiento de este tinte en los riñones, el uréter y la vejiga, mostrando cualquier anormalidad existente.

Tomografía computarizada (TC). Una máquina de rayos X conectada a un ordenador toma una serie de imágenes de los riñones. El médico puede inyectar una solución de tinte para ayudar a mostrar los órganos a través de los rayos X y facilitar la muestra del cáncer en el caso que existiera.

Biopsia. En algunos supuestos, el doctor puede realizar una biopsia, mediante la cual obtiene partes del tejido prostático para analizar con una análisis microscópico en el laboratorio la posible existencia de células cancerígenas.

Crioterapia avanzada para el Cáncer de Riñón

La crioterapia renal es el tratamiento del cáncer de riñón que implica el congelamiento controlado de los riñones para destruir las células cancerosas. En la actualidad se la denomina crioterapia por ser un procedimiento menos invasivo que la cirugía y más seguro, debido a la capacidad por parte del doctor de controlar la congelación y evitar dañar aquellas áreas no deseadas (también es llamada criocirugía o crioablación).Las ventajas de la crioterapia son que permite tratar la enfermedad de una manera focalizada, acortar el tiempo de hospitalización, reducir las complicaciones postoperatorias (menos sangrado y dolor que con otros procedimientos) y acortar el tiempo de recuperación del paciente. También suprime la necesidad de transfusiones sanguíneas.

Ventajas:

  • Recuperación rápida de la actividad normal (Días de ingreso: 24-48 horas).
  • Sin ingreso en la UVI.
  • Virtualmente sin pérdida de sangre.
  • Ideal para pacientes de alto riesgo porque se suprime la necesidad de transfusiones sanguíneas.
  • Efectos secundarios del procedimiento más bajos frente a la cirugía tradicional como son la ausencia de herida quirúrgica.
  • Menos dolor postquirúrgico.
  • Rápida recuperación clínica.
  • Alto índice de calidad de vida

Existen dos tipos de procedimientos: la criocirugía laparoscópica, en la que se introducen las criosondas a través del abdomen o la criocirugía percutánea guiada por tomografía computarizada (TAC).

¿Cómo se realiza la crioterapia?

El procedimiento se realiza en quirófano con el paciente anestesiado. No se realizan incisiones o aperturas en la piel. Mediante la crioterapia se introducen entre 6 y 8 agujas huecas (criosondas) que permiten el paso de Helio y Argón hasta la zona de los riñones donde se encuentra el tumor, creando, lo que los especialistas llaman, una bola de nieve (o hielo) para congelar y destruir las células tumorales.

Otras de las ventajas de la criocirugía es que no utiliza ningún tipo de radiación ni sustancias radiactivas. La crioterapia no es una cirugía mayor, con lo que los pacientes recuperan su vida normal rápidamente, es menos invasiva, crea menos trauma y provoca menos efectos secundarios que la cirugía radical.

Estudios recientes demuestran que la criocirugía como tratamiento del carcinoma renal tiene una ratio de curación del 80% de los pacientes tratados, un 97,6% están libre de cáncer en los doce meses posteriores al tratamiento y un 95% de supervivencia a los siente años. La crioterapia puede aplicarse como primer tratamiento para el cáncer de próstata y también como opción de tratamiento eficaz de rescate cuando otros tratamientos han fallado y el cáncer ha regresado.

Tratamiento del cáncer de riñón

Preparación para el tratamiento:

El tratamiento depende en su mayoría del estadio en el que se encuentre la enfermedad, la edad y la salud general del paciente. El doctor explicará al paciente las diferentes opciones para el tratamiento e informará de los posibles resultados y efectos secundarios asociados al tratamiento para que sea posible tomar una elección con las máximas garantías e información. El plan para el tratamiento se realizará de mutuo acuerdo entre el paciente y el profesional médico tomando en cuenta todas las circunstancias posibles.

Técnicas para el tratamiento del cáncer de riñón

Existen diferentes tipos de tratamiento para el cáncer de riñón. También se puede tratar con una combinación de estos tratamientos. Por lo general, a parte del tratamiento contra el cáncer se aplican los cuidados paliativos, que son aquellos orientados a controlar el dolor y otros síntomas, a reducir los efectos secundarios de la terapia y a mitigar los problemas prácticos y emocionales. Estos cuidados paliativos se aplican en todas las fases de la enfermedad.

Cirugía

La cirugía es el tratamiento más común para el cáncer de próstata. En la actualidad se suelen aplicar terapias focalizadas para el tratamiento de estos tumores, aplicando el tratamiento a la zona afectada y el tejido circundante.

Para aquellos casos en los que el tumor no se ha extendido más allá del riñón, se puede realizar operaciones para extirpar parte del órgano o el órgano al completo, junto con el tejido y las glándulas linfáticas cercanas. Este tipo de operación se llama nefrectomía y puede ser de dos clases:

  • Nefrectomía radical. Mediante la nefrectomía radical el cirujano extirpa el riñón al completo, junto con la glándula suprarrenal y el tejido que rodea el riñón. También se eliminan algunas glándulas linfáticas que se encuentren alrededor.
  • Nefrectomía parcial.El cirujano extirpa sólo la parte del riñón que contiene el tumor. Se suele utilizar este tipo de cirugía en personas que tengan sólo un riñón o cuando el cáncer afecta a ambos riñones. También para tumores menores a 5 centímetros.

Embolización arterial

Es un tratamiento que sirve para reducir el tumor. Algunas veces se utiliza antes de una operación para hacerla más sencilla. También se utiliza para aquellos casos en los que no se puede realizar una operación para aliviar los síntomas del cáncer.

Mediante este procedimiento el doctor inserta un catéter en los vasos sanguíneos a través de la pierna (la arteria renal) que suministra la sangre a los riñones e inyecta una substancia que bloquea el flujo sanguíneo y evita que el tumor coja el oxígeno y las substancias necesarias para seguir creciendo.

Radioterapia

Es una terapia focalizada que utiliza rayos de alta frecuencia para eliminar las células cancerígenas. Es una terapia focalizada ya que sólo elimina las células del área a tratar.
La radioterapia no se suele utilizar para reducir el cáncer antes de una operación, suele aplicarse después de una operación para eliminar aquellas células cancerígenas que puedan permanecer cerca de la zona tumoral. Para aquellas personas que no se hayan sometido a una cirugía pueden recibir radioterapia para aliviar el dolor u otros problemas causados por el cáncer.

Inmunoterapia

Se trata de una terapia sistémica –relativa a la circulación de la sangre- por la que el especialista médico utiliza substancias que viajan a través del torrente sanguíneo, alcanzando y afectando a las células de todo el cuerpo. Mediante la inmunoterapia se usa la habilidad natural del cuerpo para combatir las células cancerígenas.

Para aquellos pacientes con una metástasis de cáncer de riñón el doctor puede utilizar interferón o interleucina-2, que son proteínas producidas en poca cantidad de forma natural por el sistema inmunitario que responden a las infecciones u otras enfermedades. Se aplican en gran cantidad preparados de laboratorio para el tratamiento de cáncer.

Quimioterapia

También se trata de un tipo de terapia sistémica. Se introduce medicación para el tratamiento del cáncer en el torrente sanguíneo. Aunque se ha demostrado que este tipo de medicación es útil para otros tipos de cáncer, son limitadas o no parecen ser tan efectivas para el cáncer de riñón. En la actualidad se están estudiando nuevos medicamentos o combinaciones de medicamentos para el tratamiento de esta patología.

Alimentación

Los pacientes necesitan comer bien durante la terapia contra el cáncer. Necesitan suficientes calorías para mantener un peso óptimo y proteínas para mantener la fuerza. Una buena alimentación resulta necesaria en casos de cáncer para poder sentirse bien y mantener la energía.

Comer bien puede ser difícil. Por lo general los pacientes no sienten la necesidad de comer por el cansancio y la incomodidad, así como por los efecto secundarios de la enfermedad: la falta de apetito, la náusea o los vómitos. Esto puede ser un problema que hay que vigilar, por lo que el doctor le ayudará a mantener un plan alimentico durante la enfermedad.

Seguimiento

Un seguimiento posterior al tratamiento es fundamental, incluso para aquellos casos en los que parezca que el cáncer haya sido totalmente eliminado o destruido, ya que las enfermedad puede regresar debido a que algunas células cancerígenas permaneces escondidas en el cuerpo. Se deben realizar análisis periódicos para que el doctor evalúe la recuperación del paciente y la posible recurrencia del cáncer.

Piedras en el riñón

¿Qué son las piedras en el riñón?

También llamas cálculos renales, nefrolitiasis o litiasis renal son pequeños depósitos minerales y sales ácidas que se solidifican dentro del riñón.

Estas piedras en el riñón se forman por varias causas y pueden afectar a todo el tracto urinario, desde los riñones a la vejiga. A menudo, estas piedras se forman cuando en la orina se concentran minerales que se juntan y cristalizan.

El paso de estas piedras puede ser doloroso –es una de las enfermedades médicas más dolorosas- aunque no suelen provocar un daño permanente. Dependiendo de la situación del paciente, puede que sólo necesite tomar medicación para aliviar el dolor y beber grandes cantidades de agua para que la piedra del riñón pase. En otros casos en los que estas piedras queden atascadas en el tracto urinario o causen complicaciones se puede necesitar cirugía para eliminarlas.

Síntomas y causas

Las piedras en el riñón pueden no mostrar ningún síntoma hasta que se mueven dentro del riñón o pasan a la uretra. En este caso, los síntomas pueden ser los siguientes:

  • Dolor grave en un costado y en las espalda, justo debajo de las costillas.
  • Dolor que se extiende al bajo abdomen y la ingle.
  • Dolor en oleadas y que cambia en intensidad.
  • Dolor al miccionar.
  • Orina de color rosa o marrón.
  • Orina turbia y maloliente.
  • Náuseas y vómitos.
  • Necesidad persistente de orinar.
  • Miccionar más a menudo de lo normal.
  • Fiebre y resfriado si hay una infección.

El dolor causado por las piedras en el riñón puede variar en la localización y la intensidad del dolor a medida que las piedras se muevan a través del tracto urinario.

Se debe solicitar una cita con el médico si se tienen señales o síntomas de la enfermedad, sobre todo en los siguientes casos:

El dolor es tan fuerte que no puede permanecer en una misma posición.
Cuando el dolor vaya acompañado de náuseas y vómitos.
Cuando el dolor vaya acompañado de fiebre y resfriado.
Cuando se tenga sangre en la orina.
Cuando exista dificultad en el paso de la orina.

 Causas:

Las causas de la formación de piedras en el riñón no están definidas o no tienen una única causa, aunque determinados factores pueden incrementar el riesgo.

Los cálculos renales se forman cuando la orina tiene una concentración mayor de substancias que puedan cristalizar –calcio, oxalato y ácido úrico- que las que puede diluir. Al mismo tiempo, la orina puede tener una falta de aquellas substancias que previenen la cristalización de estas substancia, lo que crea el ambiente adecuado para la formación de estas piedras.

Clases de piedras

Cuando se conoce el tipo de piedra formada, se pueden determinar las causas que lo provocan o se obtienen algunas pistas de cómo reducir el riesgo que se formen estas piedras. Algunas de los tipos de cálculo renal son los siguientes:

Piedras de calcio. La mayoría de las piedras en el riñón son de calcio, en la forma de oxalato de calcio. El oxalato es una substancia natural que se encuentra en la comida. Algunas frutas y vegetales, así como el chocolate y las nueces, tienen una gran cantidad de oxalato. El hígado también produce oxalato. Factores dietéticos, grandes dosis de vitamina D, un bypass intestinal o diversos desórdenes metabólicos pueden incrementar la concentración de calcio u oxalato en la orina. Las piedras de calcio también pueden aparecer en la forma de fosfato de calcio.

Piedras de estruvita. Estas piedras suelen ser la respuesta a una infección, como por ejemplo una infección del tracto urinario. Estas piedras pueden crecer rápidamente y ser bastante largas, aunque normalmente con pocos síntomas o poco riesgo.

Piedras de ácido úrico. Las piedras de ácido úrico pueden formarse en personas que no beben el suficiente líquido o aquellos que pierden mucho fluido, personas con una dieta alta en proteínas y aquellos que padecen la gota. Ciertos factores genéticos pueden incrementar la formación de piedras de ácido úrico.

Piedras de cistina. Estas piedras se forman en personas con un desorden hereditario que provocan que los riñones excreten demasiada cantidad de determinados aminoácidos (cistinuria).

Otros casos. Se pueden desarrollar gran cantidad de piedras en el riñón por determinados minerales.

Factores de riesgo:

Algunos de los factores de riesgo que pueden aumentar el riesgo de desarrollo de piedras en el riñón son:

 Historial personal o familiar. Si en la familia alguien tiene piedras en el riñón, una persona en más propensa a desarrollar estas piedras también. Si una persona ha tenido ya un caso de litiasis es más propenso a desarrollar más casos.

 Deshidratación. No beber la suficiente agua cada día incrementa el riesgo de piedras en el riñón. Las personas que viven en climas cálidos y aquellas que sudan en exceso tienen una mayor riesgo de desarrollar cálculos renales.

 Ciertas dietas. Dietas altas en proteína, sodio o azúcar pueden incrementar el riesgo. Esto es especialmente relevante en dietas con un alto contenido en sodio. Demasiado sodio incrementa la cantidad de calcio que los riñones deben filtrar y esto aumenta el riesgo de formación de estas piedras.

 Obesidad. Un índice alto de masa corporal suele ir relacionado al incremento del riesgo a desarrollar piedras en el riñón.

 Enfermedades digestivas y cirugía. Una cirugía de bypass gástrico, inflamación intestinal o diarrea crónica pueden provocar cambios en el proceso digestivo que afecten a la absorción de calcio y agua, incrementando los niveles de cristalización de substancias en la orina.

 Otros estados médicos. Algunas enfermedades pueden incrementar el riesgo de desarrollar piedras en el riñón, incluyendo infecciones en el tracto urinario y la ingesta de determinados medicamentos.

Diagnóstico de las Piedras en el Riñón

Si su médico sospecha que el paciente puede tener piedras en el riñón, puede recomendarle que se realice determinadas pruebas médicas o procedimientos como:

  • Análisis de sangre Estos análisis pueden revelar cuanto calcio o ácido úrico hay en la sangre. Los análisis de sangre ayudan a observar el estado de salud de los riñones y puede ayudar al doctor a comprobar también otro tipo de enfermedades o condiciones médicas.
  • Test de orina. Un test de orina puede determinar si el paciente está excretando demasiados minerales que puedan llegar a cristalizarse o la falta de substancia que previenen la formación de estas piedras. Para estos análisis puede ser necesario la recolección de muestras de orina durante dos días consecutivos.
  • Imágenes. Algunas pruebas diagnósticas, como la resonancia multiparamétrica, el ecógrafo de fusión de imágenes, los rayos X o el TAC pueden mostrar la existencia de estos cálculos renales, incluso los más pequeños. Algunas de estas pruebas pueden mostrar incluso el desplazamiento de estas piedras a través de los riñones y la vejiga.
  • Análisis de movimiento de los cálculos. Se pueden realizar determinadas pruebas que requieran al paciente orinar a través de un colador para atrapar algunas muestras de las piedras que van saliendo. Estas muestras se analizan en un laboratorio para ayudar al doctor a comprender las circunstancias que están causando esta formación de piedras.

Medicación y tratamiento

Prevención

La prevención de las piedras del riñón puede incluir una combinación de cambios en el estilo de vida y cierta medicación.

Cambio en el estilo de vida

Se puede reducir el riesgo de desarrollar piedras en el riñón siguiendo los siguientes consejos:

Beber agua a lo largo del día. Para aquellas personas con un historial de piedras en el riñón, los doctores recomiendan por norma general la evacuación de 2,5 litros de orina. Para conseguir esto es necesario beber suficiente agua.

La cantidad de agua a ingerir depende del lugar donde se viva. Para los pacientes que viven en España, esta ingesta de agua también varía según la estación del año. Un marcador para saber si se está bebiendo la suficiente agua es cuando la orina expulsada es clara.

Una dieta baja en alimentos ricos en oxalato. Si se tiene tendencia a desarrollar piedras de calcio de oxalato, los médicos recomiendan la restricción de alimentos ricos en oxalato, como puede ser el ruibarbo, la remolacha, la espinaca, acelga, nueces, té, chocolate y derivados de la soja.

Una dieta baja en sal y proteína animal. Reducir la cantidad de sal diaria y elegir fuentes de proteína no animal, como las legumbres, puede reducir notablemente el riesgo de formación de piedras en el tracto.

Continuar con una alimentación rica en calcio, pero tener mucha precaución con los suplementos. El calcio normal de los alimentos no afecta al riesgo de la formación de cálculos en el riñón, siempre que el doctor no le recomiende expresamente el dejar de tomar estos alimentos. Téngase en cuenta que una dieta baja en calcio también puede incrementar el riesgo de sufrir esta patología. Otra cosa son los suplementos específicos, que sí incrementan el riesgo de litiasis.

Medicación

La medicación puede controlar la cantidad de ácidos y minerales en la urina y puede ser útil en personas con propensión a desarrollar determinados tipos de piedras. El tipo de medicación dependerá de la clase de piedra que se tenga. Algunos ejemplos son los siguientes:

Piedras de calcio. Para prevenir la formación de este tipo de piedras, su doctor puede prescribirle tiazidas (diurético), así como preparados que contengan fosfato.

Piedras de ácido úrico. Su doctor puede prescribirle medicamentos para reducir los niveles de ácido úrico en la sangre y la orina y mantener la alcalinidad de la orina. En algunos casos, esta medicación puede llegar a disolver las piedras de ácido úrico ya formadas.

Piedras de estruvita. En estos casos se recomiendan medicamentos que mantengan la orina libre de las bacterias que están causando la infección. El uso a largo plazo de antibióticos en pequeñas cantidades puede ayudar a este propósito.

Piedras de cistina. Éstas son difíciles de tratar con medicación.

Incontinencia urinaria femenina

¿Qué es y qué soluciones existen?

Las pequeñas pérdidas de orina o incontinencia urinaria de esfuerzo es la incontinencia más frecuente en mujeres. Se trata de la pérdida involuntaria de orina con la tos, los estornudos o pequeños esfuerzos.

Hay multitud de tratamientos, quirúrgicos y no quirúrgicos para estas pequeñas pérdidas de orina, incluyendo los típicos ejercicios de suelo pélvico y tratamientos con medicamentos.

¿Por qué las mujeres soportan este problema sin buscar soluciones?

La vergüenza y la falta de conocimientos sobre los avances de la medicina en este campo, así como el miedo a los tratamientos quirúrgicos, produce que las mujeres no busquen ayuda para solucionar este problema que afecta en gran medida a su calidad de vida.

¿Cuál es el revolucionario tratamiento que Laser Medical Rent te puede ofrecer?

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El tratamiento con Incofem es único, rápido, seguro y la mejor alternativa para un tratamiento más efectivo en comparación con los láseres con una única longitud de onda, e incluso la utilización de dos equipos de láser de las mismas características ofrecen unos resultados muy inferiores, ya que la absorción del disparo simultaneo de dos láseres a la vez en un solo disparo, conlleva unos importantes cambios en el tratamiento con resultados apreciables y resolutivos en poco tiempo, se realiza en consulta con previo control del especialista

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