La salud de la población española ha cambiado de manera significativa en los últimos 30 años.

El cambio en la salud de la población española en los últimos 30 años ha sido muy significativo. La esperanza de vida sigue creciendo: 85 años en hombres y 89 en mujeres en los próximos 10 años. La reducción del consumo de tabaco y alcohol, y las mejoras de la medicina son algunos de los principales factores responsables. En su contra, han aumentado las cifras de obesidad de forma alarmante. Como he escrito en muchas ocasiones, la falta de actividad física es una asignatura pendiente en gran parte de la población; además, los malos hábitos alimenticios con alto contenido en azúcares, los alimentos procesados y el poco consumo de frutas y vegetales empeorarán esta situación.

El número de personas medicadas se ha disparado y un dato paradójico es el incremento de jóvenes con medicación.
Otros aspectos positivos de los últimos decenios son las tasas de vacunación y la prevención ginecológica en las mujeres. Las enfermedades que han aumentado considerablemente han sido las alergias, la hipertensión, el colesterol y la diabetes. Estas tres últimas están relacionadas con el aumento de las enfermedades cardiovasculares o la disfunción eréctil en los hombres. En relación con la diabetes, el número de pacientes se ha duplicado.

El cáncer es otra enfermedad que ha cambiado radicalmente debido a la mayor prevención y a las mejoras en los diagnósticos que permiten detectar la enfermedad en sus estadíos iniciales. Los tratamientos, en este sentido, han sido revolucionarios tanto en cirugía, radioterapia y en la aparición de fármacos antitumorales con propiedades cada vez más específicas. Las campañas de prevención del cáncer de colon, de próstata o ginecológico están transformando estas patologías en crónicas.
El futuro es esperanzador en relación con las nuevas tecnologías médicas, como serán la aplicación de la inteligencia artificial, la robótica o la impresión 3D pero no podrá suplir lo esencial: la realización de actividad física y el control de la alimentación.

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