La identidad masculina va estrechamente entrelazada a las apariencias, y estas incluyen  a su  vez las humedades en la vestimenta provocadas por las pérdidas de orina involuntarias. Podríamos decir que el concepto de virilidad forjado en el siglo XIX,  incluiría una necesaria excelente condición urinaria para el desarrollo de una plena vida social  y laboral.

Napoleón III, el príncipe-presidente de Francia y embellecedor del París actual, es un ejemplo paradigmático de las graves inconveniencias de imagen y autoestima generadas por  su incontinencia urinaria que malograban su apariencia para el buen gobierno del país.

Parece ser que sufrió de cálculos  vesicales  que le producían frecuentes y indeseables escapes de orina con la consecuente aparición de humedades en los pantalones, llegándose a decir que condiciono la moda masculina con atuendos alargados  para que estas no fueran vistas en los actos oficiales.

Las pérdidas de orina en el hombre al igual que la mujer están ligadas a diferentes causas generando múltiples repercusiones fisiológicas, físicas, psicológicas, sociales y como no, económicas.

El instituto Carlos III en un estudio sobre la incontinencia concluyó que el 14,5 % de los hombres padecen incontinencia urinaria en nuestro país. Y se estima que un 25 % de los mayores de ambos sexos  con pérdidas de orina precisan de una tercera persona para la ayuda en su higiene personal con el consecuente quebranto emocional y de dinero.

La incontinencia urinaria masculina ha aumentado en las últimas décadas debido sobre todo al aumento de tratamientos quirúrgicos sobrevenidos por el incremento de diagnósticos de cáncer de próstata. Aunque esta húmeda frustración está  estrechamente ligada a la cirugía y  que disminuye algo con el paso del tiempo, es una de las inevitables complicaciones más temida.

Se trata de la  incontinencia de esfuerzo más común en el hombre, es decir que aparece con el aumento de la presión abdominal. Es muy importante su diagnóstico y grado de afectación para poder ofrecer al paciente una solución adecuada ( neuroestimulación, cabestrillos suburetrales, esfínteres artificiales…. ) a unas fugas incontroladas de orina que tanto afectan a su identidad personal y desarrollo para una vida normal.

El tratamiento de este tipo de pérdidas de orina deviene crucial, y más  en una época en que la esperanza de vida va añadiendo  meses cada año que pasa,  y en donde  la imagen corporal externa es muy dependiente  al bienestar físico, psíquico y económico.

 

Dr. Joaquim Gironella Coll

 

Fotografía de Hombres en Acción

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